Bonnie Tyler, el icono de los 80 que vivió su propio 'eclipse total del corazón'

Bonnie Tyler, el icono de los 80 que vivió su propio 'eclipse total del corazón'

Gaynor Hopkins nacía en el condado de Neath, en Gales, un 8 de junio de 1951. Hija de un minero y de una madre amante de la ópera que cantaba en el coro de la iglesia, su primera incursión en el mundo del espectáculo tuvo lugar cuando tenía 17 años y alcanzó el segundo puesto de un concurso de talentos por el que ganó una libra esterlina, aunque el inicio de su carrera musical se produjo al unirse al grupo Bobby Wayne & The Dixies, tras ver un anuncio en el periódico local y audicionar. Tras actuar con varios grupos bajo el nombre artístico de Sherene Davis, cuando consiguió su primer contrato, y tras recopilar una lista de apellidos y nombres de la Biblia, se bautizó a sí misma con el nombre que la haría inmortal: Bonnie Tyler. Para entonces, la responsable de éxitos mundiales como 'It’s a heartache' o 'Total eclipse of the heart' –que dicen fue ofrecida originalmente a Meat Loaf y está considerada como la canción número uno en los karaokes de todo el mundo– ya estaba casada con Robert Sullivan, el que ha sido su gran amor durante cinco décadas.

La relación aparentemente perfecta entre la cantante y el exjugador olímpico de judo se tambaleó en 2014 cuando el diario inglés 'The Mirror' publicó una entrevista con Meghann Pernot, una fan francesa de Tyler, en la que confesaba que había mantenido una relación de año y medio con el marido de la cantante, dando detalles sobre sus encuentros sexuales y sus mensajes telefónicos. “Al principio pensé que eran una pareja libre, es decir, que mantenían una relación abierta. Es algo habitual en el mundo del espectáculo”, dijo entonces en su defensa.

Pero la galesa perdonó a su esposo y siguieron adelante. "Siempre habrá altibajos, pero nos amamos. Además, desde finales de los años 70 siempre me acompaña cuando estoy de gira. No tiene sentido llevar vidas separadas", confesó Bonnie al 'Daily Express', pero este 'eclipse de corazón' no es el único momento difícil que ha superado la artista, que solo se arrepiente de no haber intentado tener hijos antes.

“Siempre con mi marido decíamos ‘el año que viene, el año que viene’ y ‘el año que viene’ no llegó hasta que cumplí 39 años”, decía en una entrevista. “Entonces me quedé embarazada casi de inmediato, pero desafortunadamente tuve un aborto involuntario, que fue horrible. Sin embargo, hoy tengo un montón de sobrinas y sobrinos que son como mis hijos”. Otro hecho clave en su vida fue cuando a finales de los 70 una cirugía para extirparle los nódulos de las cuerdas vocales estuvo a punto de acabar con su voz. “Como es lógico, tras la cirugía me prohibieron hablar durante varias semanas, pero no me porté bien. Había cantado desde los 7 años, tenía ya un contrato en la música y pensé que esta cirugía sería el fin de mi carrera. En un arranque de frustración, pegué un grito y me dañé permanentemente la voz”, decía al portal 'Radiolaria'. 

La realidad es que, lejos de dar por terminada su aventura en el mundo de la música, su nuevo tono ronco se convertiría en su mejor seña de identidad y en la clave de un éxito que aún sigue muy vigente. De hecho, en 2013 era la representante de Reino Unido en Eurovisión, dando buena muestra de lo en forma que se encuentra y las ganas que todavía tiene de divertirse. A sus 70 años (que cumple hoy mismo), sigue haciendo giras y hace unos pocos años sorprendió a todos los asistentes al concierto en el WiZink Center de Madrid, con motivo del concierto de la gira 'Yo fui a la EGB', en el que participó, y este año hará lo propio, visitando zonas de la geografía española como Tenerife, Torrevieja o Marbella con motivo del festival de música Starlite.

Leave a Reply