Marc Anthony galvaniza los corazones en 'Marenostrum' bajo la atenta mirada de su novia

Marc Anthony galvaniza los corazones en 'Marenostrum' bajo la atenta mirada de su novia

'El rey de la salsa', Marc Anthony, como le apodó en su día el 'New York Times', se coronó ayer como un auténtico soberano de la canción, con castillo y trono propio, a pesar de que su voz no fue todo lo brillante que suele ser. Le bautizaron como 'rey' por ser el artista de esta modalidad que más discos ha vendido en el planeta, 30 millones de copias, y una vez más protagonizó el sueño de una noche de verano en el festival de Marenostrum, en Fuengirola, donde no quedó ni una entrada sin vender.

Llegó, vio y venció. El artista conquistó, de un solo parpadeo, la Costa del Sol en un enérgico concierto junto a la antigua fortaleza del castillo de Sohail, donde sus almenaras se erigían más majestuosas que nunca.

El divo neoyorquino deslumbró a las 17.000 personas que se dieron cita en el Marenostrum Castle Park Festival. Allí, la bruma del mar acariciaba cada estrofa de sus canciones y el público no cesaba de alabarle como el monarca de la salsa en la noche fuengiroleña. Una de las que no se separó del escenario, sentada en la parte izquierda, fue su novia, Nadia Ferreira.

El sitio donde bailó y cantó Emme

Se da el caso de que la gira 'Pa'lla voy tour', puesta en escena en una decena de ciudades de España, aterrizó este sábado en el mismo escenario donde su exmujer, Jennifer López, dio su único concierto en nuestro país antes de la pandemia. Estos son los primeros conciertos después del estreno del documental ‘Halftime’ de López, madre de dos de sus hijos, en el que la diva del pop cuenta que perdió la autoestima tras su separación.

En este marco de la Costa del Sol, en el que Marc Anthony subió los biorritmos del público, también bailó y cantó Emme, la primogénita de los mellizos que tuvo con la cantante puertorriqueña. Emme ha heredado el talento de sus padres y su pasión por la música. Hace unos días que Marc se ha solidarizado con la decisión de su hija de considerarse género neutro. Como padre que adora a sus hijos, siempre tiene palabras bellas para ellos en el escenario. Pero nada de eso importaba a un público entregado que desde primeras horas de la tarde rodeaba el majestuoso castillo para ver en primera fila al 'rey de la salsa'.

Fuengirola empezó a arder cuando Marc profirió el “por fin nos volvemos a encontrar, muchas gracias por tanto calor, tanto cariño". Y hasta hubo imágenes en las pantallas de un caballero del público que pidió matrimonio a su novia.

La estrella estadounidense dio gusto en todos los géneros. Los temas empezaron a concatenarse fluyendo libremente. Desde los salseros ‘Qué precio tiene el cielo’, ‘Tu amor me hace bien’ o ‘Parece viernes’ a los hits de balada romántica. El artista llenó el escenario de la energía de los que han sido sus iconos de por vida: los maestros en la canción melódica que tanto le enseñaron. Eligió tres para enlazar algunas de sus estrofas, comenzando con ‘Abrázame muy fuerte’, de Juan Gabriel, como no podía ser de otra manera, ya que el primer éxito de Marc fue con el sencillo ‘Hasta que te conocí’, del maestro mexicano y que fue número uno de ventas, preludio de catorce álbumes y 30 millones de discos vendidos en todo el mundo. Tampoco quiso olvidarse de nuestro compositor conquense José Luis Perales y su ‘¿Y cómo es él?’, que enterneció a propios y extraños, que se pusieron a bailar pegados como si la pandemia perteneciese ya al siglo pasado.

Con los bises volvió la salsa tradicional, optimista. ‘Tu amor me hace bien’ fue perfecta para poner a todo el público con los brazos alzados, dando palmas y cantando. No faltaron los guiños de besar el suelo, como hace en todos los conciertos, o recoger una bandera española con su nombre. Y aunque el concierto valió la pena por el excelente trabajo de los músicos que cuadraron el escenario, la voz del cantante dejó mucho que desear. Pocas canciones y sin acabar. El resto lo hizo la orquesta.

Una luna de miel entre conciertos con Nadia Ferreira

Marco Antonio Muñiz Rivera fue desterrado por Marc Antonhy desde que empezó su carrera discográfica en el género del hip hop con Little Louie, pero fue en 1993 cuando empezaron sus treinta años de éxito con la salsa, previo fichaje de Ralph Mercado para su sello RMM. Con ocho premios Grammy, tiene varias decenas de galardones y ha tenido decenas de novias. La última, su futura esposa, la modelo Nadia Ferreira, le acompaña en esta gira por España.

La pareja, entre concierto y concierto, sube selfies a redes para que todos veamos lo enamorados que están y cómo viven una luna de miel anticipada. La misma Nadia ha comentado recientemente que todavía no tienen fecha para sus nupcias ni lugar definido: “Todavía no sabemos nada. Ahora solo estamos aprovechando el día a día y disfrutando de cada segundo”.